El desarrollo de la idea empresarial

Toda iniciativa empresarial y emprendedora  surge en torno a una idea inicial que se presume puede resultar un éxito comercial. Comienza con la generación de ideas que serán sopesadas y valoradas posteriormente, para eliminar las inviables. Generar una idea no es tarea fácil, depende de la naturaleza de la persona, sus aptitudes naturales y entrenadas, inquietud, curiosidad ,creatividad etc.

 

Las personas que piensen en el autoempleo como una opción profesional, previamente deberán reflexionar sobre sí mismos, con el fin de averiguar si poseen las cualidades y capacidades necesarias para llevar a cabo con éxito el proyecto. Fundamentalmente deben reunir:

 

  • confianza en sí mismos, iniciativa y espíritu innovador
  • capacidad para sumir riesgos
  • apacidad para organizar, dirigir y coordinar los medios económicos, humanos y materiales
  • conocimientos profesionales y técnicos suficientes para desarrollar la actividad, así como nociones de gestión comercial.

En crearempresas.com tienes varios cuestionarios para saber si tienes capacidad emprendedora

 

En el caso de que no se reúnan algunas de estas capacidades profesionales, será necesario recibir formación complementaria   o acudir a  aquellas personas u organismos que puedan prestar su asesoramiento, así como rodearse de colaboradores necesarios que suplan esas deficiencias.

Ver  Agentes colaboradores con empresas que se inician

Mediante la observación del entorno y de los cambios sociales  que se producen, se intenta detectar las necesidades futuras o actualmente insatisfechas que puedan suponer oportunidades de negocio.  Las ideas  novedosas o que representen una innovación en su campo de actividad suponen así  mismo oportunidades de negocio. Puede ser útil, no sólo el estudio de nuestro entorno, sino también el de entornos similares  y entornos más avanzados.

 

El análisis de nuestro entorno así como el de entornos similares y más avanzados junto con  los indicadores sociales y económicos permite predecir la tendencia que van a seguir las pautas de consumo. Por ejemplo, la mejora de la situación económica supone aumento de la renta de las familias y con ello mayor capacidad de consumo así como el crecimiento de necesidades relacionadas con una mayor calidad de vida. El aumento de la esperanza de vida conlleva el crecimiento de población de la tercera edad y con ello nuevas necesidades de servicios destinados a este segmento de la población (ocio, residencias, etc.). La incorporación de la mujer al mundo del trabajo lleva aparejada un cambio en la organización familiar y con ello numerosas  posibilidades: comida rápida, congelados, servicio doméstico, mayores necesidades de plazas de guardería etc.  El afán por el cuidado de la estética  conlleva el aumento de consumo de productos de belleza, deportes, productos alimenticios dietéticos y otros. El aumento de la preocupación por el medio ambiente crea oportunidades en nuevas empresas como las  de reciclaje, productos naturales, o productos que no dañen el medio ambiente entre otros. Y así, una larga lista de posibilidades

 

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